febrero 19, 2012

La ignorancia: el único responsable.

...Se dice que el halago debilita y que a veces hasta empalaga. Somos un equipo maduro con una idea muy clara de hacia dónde queremos ir. Yo me encargo de recordarles a los jugadores de dónde venimos. Sabemos que esto es efímero.

Carlos Pouso (entrenador del Mirandés)

Durante el pasado fin de semana, diversas cuestiones no me permitieron ver algún juego, de la jornada 7 del fútbol mexicano. Sinceramente no me preocupaba, ya que sabía que no me estaba perdiendo de mucho. Durante ya bastante tiempo, el fútbol mexicano tiene menos drama que una telenovela del productor Juan Osorio. En ambos casos, da lo mismo si te pierdes un juego o un capítulo, porque al final siempre son los mismos diálogos, los mismo discursos (“la cancha estaba en malas condiciones o el arbitro nos pito mal”, el mismo pretexto (“así es el fútbol mexicano”), o la misma promesa (“aportaré mi granito de arena para que el equipo gane”).

La competencia atlética, en este caso el fútbol, contiene gran parte del drama de la vida, del mismo futbolista y de muchos aficionados. La alegría, la frustración, la angustia, el esfuerzo y la tristeza siempre acompañarán al deporte. Por eso, cuando ninguna de las anteriores están presentes, da lo mismo perderse una, dos, o tres jornadas.

Para nuestra desgracia, en el fútbol mexicano nadie se hace responsable de esta triste situación. Los jugadores culpan a los directivos, los entrenadores a los árbitros, los directivos a la prensa y la prensa a quien se deje. ¿Y el aficionado?, el aficionado culpa al compadre, a la esposa, a los árbitros, a quien sea; pero nunca culpará al equipo de sus amores. A éste, siempre lo justificará por mala que sea su situación.

Hace tiempo, un presidente de la Federación Mexicana de Fútbol, presumía que bajo su gestión se estaba poniendo en marcha, “la profesionalización del fútbol mexicano”. Nunca entendí a qué se refería, ¿qué no era ya profesional?. Díez años después de aquel gran demagógico discurso, concluyo: no lo éramos, no lo somos y quien sabe si lo seremos.

A todos los niveles y en la mayoría de los casos, el fútbol mexicano es sólo profesional de medio tiempo. Tristemente, no somos gente que guste de la preparación, del estudio y tampoco (por soberbia) nos gusta aprender del gran ejemplo que se está dando en otros lugares del mundo. Gente como: Marcelo Bielsa (D. T. Atlético de Bilbao), Carlo Pouso (Entrenador del Mirandés) y, Unai Emery y Manuel Llorente (D. T. y Presidente del Valencia), son dignos de análisis y estudio, ya que lo que esta ocurriendo en sus clubes no es fruto de la casualidad.

Es inevitable, el tiempo sigue su curso y al final pondrá a cada uno en su lugar. Y tan sólo, el conocimiento, fruto del estudio y la preparación, dará la posibilidad de esperar un mejor lugar en el futuro.

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