noviembre 27, 2011

A través de la virtud

La semana pasada, dos noticias, referentes al fútbol, me causaron una gran sorpresa. Una para mal y la otra para bien. Las dos, como dice mi hermano, eran para esperarse. Ambas tienen que ver con la fe precipitada ó, profundamente analizada en el jugador de fútbol. Claro esta, la primera de ellas, se da en México, y la segunda en España.

Durante sus mejores años, la UNAM revoluciono el fútbol mexicano por la combinación perfecta de su cantera y extranjeros. Alguna vez, durante mis primeros años en la UNAM, escuche al Ing. Guillermo Aguilar Álvarez, en ese entonces presidente de los Pumas, decir, que era necesaria la incorporación de 3 refuerzos extranjeros, al primer equipo, que ayudaran a los jóvenes a crecer y madurar en su juego. Claro estaba, que aquellos futbolistas extranjeros debían ser de gran calidad.

El lunes pasado, Guillermo Vázquez recibió un duro revés, al ver rechazada su propuesta de no poder contar con refuerzos para el próximo torneo. La principal razón es la apuesta ciega de la directiva, por la cantera. El problema es la precipitación y la falta de análisis. Es evidente que en Pumas hace falta alguien que revolucione el juego ofensivo, a través de nuevas ideas, que enciendan la creatividad de los jóvenes universitarios. Palencia a dado todo lo que le quedaba. Y tanto Martín Bravo como Juan Carlos Cacho, no son el Franck Ribery del Bayer ó el Robie Van Pierce del Arsenal. Meno Vázquez lo sabe, pero no se lo creyeron. Tanto él, como la afición, tendrán que arreglárselas y conformarse con lo que alcance.

Debemos entender que el fútbol es un deporte que se forma, con el intercambio de talento y virtudes de aquellos que lo practican y lo enseñan. A cualquier nivel y en cualquier lugar. En la calle, ó en los grandes estadios. El fútbol, jamás podrá ser, algo que se logre en una laboratorio, con una formula secreta, que hay que guardar en secreto y tenerle fe ciega. Por eso, el fútbol (ó Soccer, Fußball, Футбол, futebol), no se juega igual en México, Londres, Berlín, Moscú, o Rio de Janeiro.

Por otro lado, la nota contrastante y para muchos inverosímil, fue la extensión de contrato que le dieron a Jonathan Dos Santos (México D. F., abril 1990) en el F. C. Barcelona. Con tan solo 21 años, alcanzo una extensión hasta el 2015. Esta renovación es tan importante, como la de Javier Hernández en el Manchester United F. C. Seguramente es fruto de un análisis profundo entre la Dirección Técnica y la directiva del Barcelona. Pep Guardiola indico sobre Jona – es un jugador demasiado bueno y de nivel demasiado alto para que salga tan joven del Barca - ,y agrego, - esta muy centrado, en cuanto le hicimos la oferta la acepto en un minuto -.

Esta declaración es una gran responsabilidad para Jonathan y para los encargados de la Selección Nacional. Ambos deben de hacer crecer, a través de la virtud, los talentos que Dios les ha dado al joven jugador.

Ambas decisiones, en el caso de la UNAM y en el del Barcelona, son trascendentales. La responsabilidad, de los dirigentes, de decir a favor del bienestar de sus jugadores es muy grande y siempre debe estar orientada a hacerles ser, tan grandes como puedan ser.

noviembre 20, 2011

El compromiso con el fútbol.


La liguilla a comenzado, después de dos semanas de pausa, a causa de los juegos internacionales que hubo alrededor del mundo. La perdida de ritmo que sufrieron los equipos que compiten por el Apertura 2011 es clara, pero parece que los resultados de la ida, forzaran buenos juegos de vuelta.

Pero, por otro lado, la principal noticia que ha circulado, en los medios de comunicación en México, es la incorporación de Miguel Herrera (Cuatepec Hidalgo, 1968), al Club América. Herrera llega a Coapa, junto con Jesús Ramírez y José Luis Arce, al rescate del club más odiado y a la vez, querido de México. 8 años de experiencia, dos finales jugadas, un estilo de juego ofensivo y ningún titulo ganado, le bastaron a Ricardo Peláez, para sustentar su decisión. ¿Será posible, que Miguel, alcance su primer título como entrenador en América y, en los primeros seis meses?. Miguel Herrera, es el tercer entrenador, de la escuela ó estilo lavolpista que llega a Coapa. El primero fue el mismo Ricardo Lavolpe, sin tener éxito.

En Europa, por ejemplo, hace más de un año, el presidente del Real Madrid Florentino Pérez vio en Jose Mourinho, la capacidad para quitarle al F. C. Barcelona el absoluto protagonismo que poseía en La Liga española y en la Copa de Campeones. Mourinho, ha ganado dos Copas de Campeones de Europa con 2 distintos equipos, y sobre todo, antes de llegar al Madrid, había ganado el triplete con el Internacional de Milán. Su curriculum lo avalaba, aunque después de un año, tan solo ha podido quitarle un título al Barca (La Copa del Rey). Por otro lado, Josep Guardiola, recibió la oportunidad de Joan Laporta de dirigir al F. C. Barcelona, sin tener experiencia en primera división. Finalmente, todos conocemos el resto de la fabulosa historia, entre el Barca y Guardiola. Seguramente, lo de Pep, ocurre una de cada cien veces.

Durante los 15 años de existencia de los torneos cortos, el Club América ha cambiado de entrenador 27 ocasiones y en tan solo 2 ha ganado el título de campeón. Algo que resulta bastante lógico. Primero que nada, porque no ha existido una continuidad en el estilo de juego. Segundo, porque los jugadores a pesar de que son profesionales, no son máquinas que se afinen de un torneo a otro y, alcancen un alto performance (interpretación) de esa idea del entrenador por buena o mala que sea. El juego, el fútbol, cómo la mayoría de las cosas que valen la pena en la vida, requieren tiempo y paciencia, no se consiguen a marchas forzadas ó con la cabeza del entrenador lista en la guillotina.

Aferrarse a un campeonato, es entrar a un callejón sin salida. Fijarse seis meses, como mínimo, para conseguirlo, es como pretender preparar un pastel en 10 minutos ó querer ganar la lotería comprando un solo billete. La solución a los problemas y sequía del Club América, están en el compromiso con el fútbol, en el juego en sí. Y la afición, debe entender que si quiere un campeonato y un juego espectacular, debe olvidarse por un tiempo de los resultados.

noviembre 05, 2011

La templanza de Michel…


Todo el mundo, o por lo menos casi toda la prensa no le auguraba un gran futuro a la portería del Club Guadalajara, cuando en el 2006, Oswaldo Sánchez sale de la institución para incorporarse al Santos Laguna. Luís Ernesto Michel (Guadalajara, 1979) era el hombre en turno. La posibilidad se la gano, con el buen rendimiento que tuvo durante año y medio, en el equipo filial del rebaño (Chivas Coras). El Gato Michel, regresaba a la institución que lo vio nacer, después de un paso discreto en Santos.

Siempre se distinguió por ser un tipo sobrio. Nada de aspavientos. Hasta su automóvil era discreto, lejos de cualquier lujo de la mayoría de los futbolistas del primer equipo. Su manera de pensar reflejaba un hombre preparado. Estudio la carrera de Ingeniería Industrial en la Universidad de Guadalajara y una maestría en Finanzas por la UNIVA. En el fútbol europeo, Manuel Pellegrini (ex D.T. del Real Madrid) es Ingeniero Industrial y Arsene Wegner (Arsenal)estudio Finanzas. En caso de que quisiera ser entrenador, va por buen camino.

Sus primeras atajadas en el máximo circuito, fueron a los 24 años. Sin embargo fue a los 27, cuando se hizo de la titularidad de Chivas. Parecía que llevará 3 años siéndolo. Nada le hacia perder la calma. Resolvía con inteligencia y sencillez. Siempre templado. En los peores momentos del equipo, fue la figura y el líder. Sus compañeros le ven como el hermano mayor. Saben que esta la defensa, la media y el ataque y, para todo lo demás esta Michel. Siempre templado.

Una de las principales virtudes humanas que debe desarrollar un futbolista profesional, es la templanza. Por medio de ésta, se logra dominar los impulsos. Es una virtud que ordena y da equilibrio. El arquero, al igual que los jugadores de campo, siempre debe de ser templado, ya que no se puede llevar por el gozo de una buena atajada o por la desagracia de una falla.

El sábado pasado, en el empate del Guadalajara frente al Pachuca, Luis Ernesto por un momento dejo de ser templado. Tan solo 3 segundos bastaron. Se dejo llevar por sus impulsos y le estrello el balón a Muñoz Mustafa en el pecho. No tenía sentido hacerlo. Penal en contra y tarjeta roja. Demasiado negro para alguien con el perfil e historial de Luis Ernesto. - Pero si siempre me he portado bien – le decía al árbitro, – se lo juro que es la primera vez y la última -. Demasiado tarde para pedir perdón.

Poco le valdrá al Guadalajara haber terminado en primero general. Ahora tiene dos desventajas: Regreso al estadio que más límita su juego, el Omnilife (Chivas nunca jugará bien en pasto sintético). Y, ha dejado un hueco de confianza en la portería. No será lo mismo sin el Ingeniero Michel.

Hay que estar preparado, porque uno nunca sabe, ni el día ni la hora. Pero, si nos sirve de consuelo, así es el fútbol (mexicano).