marzo 31, 2012

Jugadores realmente profesionales


“Raúl es el jugador más importante de todos los tiempos”

Pep Guardiola


Durante la semana pasada en los cuartos de final de la Europa League, el equipo revelación en las competencias Europeas, el Athletic Club, se enfrento y venció de visita en los cuartos de final de la Europa Legue al Shalke 04 de Alemania, conjunto en el cual milita desde julio del 2010 el delantero español Raúl González.

Raúl González debuto en el Real Madrid a la edad de 17 años, bajo la dirección técnica de Jorge Valdano el 29 de octubre de 1994. En aquel partido, el conjunto merengue perdió, pero desde entonces Raúl mostro capacidad y talento para fabricar jugadas ante circunstancias muy adversas.

Después del juego disputado entre el Shalke 04 contra el Athletic Club, los elogios hacia el equipo dirigido por Marcelo Bielsa no se hicieron esperar. Y con justa razón, ya que su juego agresivo y de presión por todos los sectores del campo, los han llevado a disputar una vez más la final de la Copa del Rey; y por otro lado tienen en sus manos, a menos que ocurra lo contrario, el pase a las semifinales de la Europa League. No cabe duda que la mano de Marcelo Bielsa se ha hecho notar.

Sin embargo, más allá del buen momento que vive el Athletic, es igual o aún más rescatable el excelente rendimiento que vive Raúl González. Todo se resume a los elogios que ha vertido Pep Guardiola respecto al delantero centro español: Raúl es el jugador español más importante de todos los tiempos. Simplemente, con el conjunto español, “el ángel de Madrid” consiguió 714 juegos. ¿Qué jugador mexicano es el que más juegos a disputado con un mismo Club?.

Hace poco más de un mes, en el fútbol ingles Ryan Giggs (908 juegos), regresando del retiro, derribo el record que presumía el italiano Paolo Maldini con 902 juegos jugados con un mismo club (AC Milán). Sir Alex Ferguson confiesa que junto con Scholes son los mejores que ha tenido en el ManU. Giggs -es un jugador modélico, asiduo a la yoga y reacio a la vida de noche-.

Así como Raúl González, alrededor del mundo: Francesco Totti (714 juegos con la Roma), Del Piero (677 juegos con la Juve), Scholes (676 con el ManU), Xavi (610 con el Barcelona), Gerrard (570 juegos con el Liverpool) y Zanetti (519 con el Inter de Milán) son las referencias y ejemplos de cómo ser un jugador profesional. Tristemente en el fútbol mexicano no encuentro un jugador que presuma de un record o una trayectoria tan ejemplar. Sin embargo, tal vez en su momento Calero, Cardozo o Alex Aguinaga puedan acercarse a los números y records de aquéllos.

Ahora bien, ¿De quién es el mérito, del jugador, del club o de ambos?. Creo que es tiempo de que los clubes mexicanos, tal vez no todos, sepan guiar y acompañar a lo largo de su carrera a sus jugadores. Hace falta y nos vendría muy bien, que los clubes presumieran con un mayor fundamento de jugadores franquicia, tal como se hace en otros países y en otros deportes.

marzo 09, 2012

El fútbol, como muchos deportes, sí es engaño.


El fútbol, como muchos deportes, sí es engaño.

Durante la semana pasada y aún en esta, todo mundo se ha despachado con la cuchara grande, para opinar sobre las declaraciones de Ignacio Ambriz en las que intento defender a su jugador Erick Torres. Claro esta, los que más hablan siempre son personajes que a todas luces dejan ver su escasa participación en cualquier deporte.

Retomando las declaraciones de Ignacio Ambriz, diría lo siguiente. Tiene toda la razón, el fútbol en gran parte es engaño y picardía dentro de la cancha. Por supuesto que esto le da sabor al juego. El ser pícaro bien podría entrar en las cualidades técnicas y mentales, que propone la FIFA para las posiciones 9 y 11, es decir los atacantes.

Antes de proseguir, dejaré claro lo siguiente: La falta que fingió Erick Torres, se llama trampa, no es engaño. Como lo hizo hace unos años Adolfo Bautista con el Guadalajara, en un juego de pre-libertadores de forma aún más penosa. Aquel año, nadie dijo nada. Claro, pero como ahora nos acompaña San Johan Cruyff y lo que diga él o su Instituto es dogma, pues hay que creer sin entender.

Ahora bien, intentaré aclarar lo que quiso decir el D. T. del Guadalajara, pero no supo matizar. El primer entrenador que hacia hincapié en manejar el engaño fue el Arq. Guillermo Vázquez, -amaga al recibir y al pasar-nos decía en las fuerzas básicas de la UNAM. Más tarde, en la tercera división el histórico Juan José “la Cobra” Muñante, nos reafirmaba este concepto. –coma pescado, para que sea más ágil, no coma carne por que se vuelve lento y torpe como la vaca. Coma pescado y podrá encarar yendo a un lado, para salir al otro, engañe, engañe-. Esto es engaño y tristemente ya no se fomenta.

Otro artista del engaño fue Jorge Campos, quien fingía vencerse a una costado, cuando se encontraba en un mano a mano con un delantero, para de pronto incorporarse y atajar el tiro del punta. Que decir de Cuauhtémoc Blanco, quien imitaba a Ronaldinho en sus pases, al fijar la mirada en lado y pasando al otro.

Por otro lado, las jugadas de engaño siempre se han manejado en todos los deportes. El fútbol americano esta lleno de éstas. En el fútbol, un buen ejemplo puede ser cuando se defiende un tiro diagonal, engañando al rival para que entre al área grande, y al recibir una señal, todo el equipo achica y el equipo contrario queda en fuera de juego.

Finalmente les puedo decir, con toda certeza, que el engaño esta en el voleibol, beisbol, en el juego de cartas (aunque no es deporte), en la maratón, baloncesto y fútbol sala. El buen engaño se debe fomentar. Si usted es entrenador hágalo y aprendamos a distinguir estos dos conceptos (trampa y engaño) que crearon confusión.

febrero 24, 2012

Con alegría, es más sencillo.


“Siempre digo, que el fútbol es un juego, lo que quiere decir que se trata de ser feliz. No comprendo al entrenador que esta de mal humor, que salta y que grita”.

Vicente Del Bosque,

Entrenador de la Selección Española

Durante esta semana Vicente del Bosque, con toda su autoridad y experiencia, aconseja de forma indirecta al mundo del fútbol, pero en específico a sus colegas, que se sería mejor dirigir o entrenar con alegría. Además, recomienda evitar los comportamientos arrogantes o egocéntricos, los cuales no ayudan en nada al equipo. ¿Cuántos, arrogantes y egocéntricos, entrenadores me toco aguantar? Fueron tantos, tantísimos, como bien dice un amigo. Y, por otro lado, ¿cuántos entrenadores, transmisores de alegría, tuve la oportunidad de disfrutar?, pocos, muy pocos.

Mientras leía la entrevista del seleccionador español, recordé mi época como jugador juvenil, en las fuerzas básicas de la UNAM. Entrenábamos en "las mejores" canchas de tierra de Ciudad Universitaria. Bajo el sol, la lluvia, o el viento, poco nos importaba, nos daba lo mismo. Siempre con espíritu de lucha, esforzándonos, con compañerismo, y sobre todo, con mucha alegría. El equipo ayudaba, pero Marco Antonio Luque, nuestro entrenador, era el principal responsable. Marco, ex delantero de la UNAM en la época de los ochenta, nos sabía dirigir con firmeza y alegría. Jaime Lozano, Nacho Flores, Horacio Sánchez, Gerardo Galindo y muchos más, tuvimos la oportunidad de entrenar bajo su ordenes.

“El Bigotón” Del Bosque, recuerda: -el mejor momento para mí, en mi carrera de entrenador ha sido en la que trabaje con jóvenes de 16 y 17 años en la cantera del Real Madrid, porque no solamente los formaba y los dirigía, sino que les educaba y les ayudaba con todos los medios posibles-.

Sin embargo, en el fútbol profesional, la historia no fue la misma. Tal vez porque existe más presión, y aquellos entrenadores no la supieron o no la saben manejar. En su defensa puedo argumentar que no es fácil ser entrenador, al nivel que sea. Recuerdo que durante mi segunda etapa en el Deportivo Toluca, Ricardo Lavolpe comenzó su mejor época como entrenador. En este caso, la alegría del equipo lo contagió, y más tarde demostró que también él podía serlo. Sin duda, el equipo lo noto. Hasta sus regaños eran diferentes, tenían el mismo tono irónico, pero ahora contenían un pequeño toque de alegría. Es más, hasta puedo presumir de haberle visto sonreír.

Finalmente puedo asegurar que para aquél que pretenda ser entrenador: la preparación es básica, mientras más conocimientos se tengan, mucho mejor. Claro que, como bien dice Del Bosque –la experiencia ayuda-. El entrenador no nace, se hace. Pero, con alegría, es más sencillo.

febrero 19, 2012

La ignorancia: el único responsable.

...Se dice que el halago debilita y que a veces hasta empalaga. Somos un equipo maduro con una idea muy clara de hacia dónde queremos ir. Yo me encargo de recordarles a los jugadores de dónde venimos. Sabemos que esto es efímero.

Carlos Pouso (entrenador del Mirandés)

Durante el pasado fin de semana, diversas cuestiones no me permitieron ver algún juego, de la jornada 7 del fútbol mexicano. Sinceramente no me preocupaba, ya que sabía que no me estaba perdiendo de mucho. Durante ya bastante tiempo, el fútbol mexicano tiene menos drama que una telenovela del productor Juan Osorio. En ambos casos, da lo mismo si te pierdes un juego o un capítulo, porque al final siempre son los mismos diálogos, los mismo discursos (“la cancha estaba en malas condiciones o el arbitro nos pito mal”, el mismo pretexto (“así es el fútbol mexicano”), o la misma promesa (“aportaré mi granito de arena para que el equipo gane”).

La competencia atlética, en este caso el fútbol, contiene gran parte del drama de la vida, del mismo futbolista y de muchos aficionados. La alegría, la frustración, la angustia, el esfuerzo y la tristeza siempre acompañarán al deporte. Por eso, cuando ninguna de las anteriores están presentes, da lo mismo perderse una, dos, o tres jornadas.

Para nuestra desgracia, en el fútbol mexicano nadie se hace responsable de esta triste situación. Los jugadores culpan a los directivos, los entrenadores a los árbitros, los directivos a la prensa y la prensa a quien se deje. ¿Y el aficionado?, el aficionado culpa al compadre, a la esposa, a los árbitros, a quien sea; pero nunca culpará al equipo de sus amores. A éste, siempre lo justificará por mala que sea su situación.

Hace tiempo, un presidente de la Federación Mexicana de Fútbol, presumía que bajo su gestión se estaba poniendo en marcha, “la profesionalización del fútbol mexicano”. Nunca entendí a qué se refería, ¿qué no era ya profesional?. Díez años después de aquel gran demagógico discurso, concluyo: no lo éramos, no lo somos y quien sabe si lo seremos.

A todos los niveles y en la mayoría de los casos, el fútbol mexicano es sólo profesional de medio tiempo. Tristemente, no somos gente que guste de la preparación, del estudio y tampoco (por soberbia) nos gusta aprender del gran ejemplo que se está dando en otros lugares del mundo. Gente como: Marcelo Bielsa (D. T. Atlético de Bilbao), Carlo Pouso (Entrenador del Mirandés) y, Unai Emery y Manuel Llorente (D. T. y Presidente del Valencia), son dignos de análisis y estudio, ya que lo que esta ocurriendo en sus clubes no es fruto de la casualidad.

Es inevitable, el tiempo sigue su curso y al final pondrá a cada uno en su lugar. Y tan sólo, el conocimiento, fruto del estudio y la preparación, dará la posibilidad de esperar un mejor lugar en el futuro.