Leo Beenhakker tenía razón cuando afirmaba: -la suerte hay que buscarla-. Yo agregaría: -la suerte, es el resultado de la preparación, más la oportunidad-.
Muchos afirman que el gol, es la máxima expresión del fútbol. Seguramente tienen razón, aunque no todos los goles son igual de vistosos. Tanto el pase a la zona de anotación del quarterback, como el homerun de un beisbolista, y el gol con un tiro de larga de distancia de un futbolista, hacen más espectaculares a cada uno de estos deportes.
A mitad de la semana pasada, no tuve la oportunidad de observar completo el juego de la Selección Mexicana frente a la “Vino Tinto”. Tan sólo alcance a ver los 3 goles del conjunto nacional. Según la crítica del día siguiente, no me habría perdido de mucho. Sin embargo, el primero y segundo gol de México, ofrecen aspectos importantes para comentar y me han hecho recordar y reflexionar, sobre algunos aspectos del fútbol mexicano.
Muchos podríamos comentar, que el gol de Carlos Salcido, ha sido fruto de la suerte, gracias al desvío de un jugador venezolano. Sí y no. Sí, por qué el disparo de Salcido, sin el desvío, estaba controlado. Y no, por qué no habría habido gol, si no ejecuta el tiro. Recuerdo perfectamente, aquellas palabras de Leo Beenhakker, que decía –hay que buscar la suerte. ¡Busquen el arco!. Fuera del área grande sólo hay una opción, ¡Control y shout!. Carlos Salcido lo hizo: controló, tiró con potencia y encontró la suerte.
Por otro lado, en el mismo juego, Oribe Peralta encontró el gol gracias a un tiro de larga distancia. Un gran disparo, sustentado en la técnica y enmarcado por la estética. Igual que Carlos, Peralta: controló el balón (preparo el pincel), visualizo la obra y nos regalo una belleza.
Desafortunadamente, esta vía para marcar goles, en la liga mexicana es muy pobre. Hablando como aficionado, es una decepción que cada vez que un delantero o medio de nuestro equipo, se encuentra frente al marco rival o con posibilidad de tirar, da pase a un compañero o hace un recorte, perdiendo una clara posibilidad de anotar.
Dejando de lado el comentario como aficionado, puedo asegurar, que en los clubes del fútbol nacional, el tiro de larga distancia, se práctica constantemente como ejercicio técnico, pero muy poco como jugada o estrategia para anotar. También, considero que es poco fomentado, por parte del entrenador, y en algunos casos limitado, sobre todo en los jugadores novatos. Siendo Pablo Barrera, hasta antes del Mundial de Sudáfrica, el último jugador mexicano que recuerdo, con un recorte y tiro sistemático y efectivo.
¿Qué hacen en otras ligas del mundo, para que estas jugadas sean efectivas?. No concibo que por el simple hecho de ser talentosos (los deportistas), esperen que éstas, se den de manera espontanea. Seguramente son el fruto de la fe en el deportista y el trabajo de éstas, técnica y mentalmente.
La espectacularidad del fútbol mexicano, crecerá en la medida que se hagan crecer los talentos de sus futbolistas. Dándole el atractivo y estilo, que todos esperamos, y sabemos, puede dar.

