“No hay que jugar para ganar, sino para que no te olviden”. Sócrates, el demócrata del fútbol
En cuanto al desempeño y resultado, en un partido de fútbol; ¿Cuanta responsabilidad, dentro del terreno de juego, le corresponde a un entrenador y cuanta a los jugadores?. Es decir, si pudiéramos cuantificar, expresándolo en porcentaje, la responsabilidad que tienen los jugadores y el entrenador de un equipo, en cuanto a su desempeño y al resultado en un partido de fútbol, ¿cuánto sería?. ¿Cuánto le pondría usted?.
Ricardo Lavolpe, durante su periodo como Director Técnico del Deportivo Toluca refería, que el entrenador es responsable de un 20% de lo que ocurra en un partido de fútbol, y el otro 80%, le corresponde a los jugadores. En aquel torneo, algunos jugadores que formaban parte de su plantilla eran José Cardozo, Sinha, Vicente Sánchez, Cristante, Salvador Carmona, Israel López, entre otros. Esta claro, que Lavolpe no tenía problema en otorgar ese 80% de responsabilidad a sus jugadores.
Al comienzo estuve de acuerdo, pero con el paso del tiempo, al observar otros clubes nacionales e internacionales, mi opinión fue cambiando. Poco a poco fui aclarando, que dicho porcentaje varia en relación a 3 factores fundamentales: el perfil del entrenador, la plantilla del equipo y, el torneo o competencia que se este jugando. No es lo mismo, una fase regular (luchando por no descender o calificar a las finales), que jugar una liguilla. Es distinto competir en un Mundial (en sus distintas categorías), que hacerlo en una Copa Libertadores ó en la Liga de Campeones De Europa.
Partiendo de la idea, que dicho entrenador ha tenido la oportunidad de formar su plantilla, con base en su filosofía y sistema de juego, ideología y capacidad económica del club, etc.; buscará, dentro y fuera de la cancha, sembrar aquellas ideas y conceptos que para él resulten fundamentales. Como puede ser la presión en toda la cancha, característico de los equipos de Bielsa. El buen manejo de la pelota (últimamente lento y aburrido) del Profe Meza. El juego construido y vertical de Mario Carrillo y Miguel Herrera. El contra-ataque de José Mourinho. La amplitud de campo y juego por las bandas de Louis Van Gaal. Ó Mejor aún, el juego alegre y despreocupado de Tele Santana, con al selección de Brasil, en el mundial de España 1982. Claro esta, siempre apelando a llevar al máximo desempeño del talento y capacidad deportiva del jugador. Cuando esto no ocurre, es por dos razones: o el entrenador no tiene idea, ó es un mezquino.
Qué tan bien o mal sean cultivadas estas ideas, en la voluntad e inteligencia del jugador, es responsabilidad del entrenador. Es entonces, cuando comienza a desaparecer el 20% que proponía Lavolpe, para dar entrada al 80% de responsabilidad, propiedad de los jugadores. Después de esto, el entrenador tendrá que confiar en la capacidad del jugador y tan solo estar atento a componer aquello que no este funcionando adecuadamente.
En esta liguilla, han sido pocos entrenadores que han buscado llevar a sus dirigidos, al máximo de sus posibilidades. Destaca el Profe Cruz y Cardozo que con poco hacen mucho. Buscan explotar al máximo, el potencial de cada uno de sus jugadores. Bien por ellos. Hay otros, que son mezquinos y entierran los talentos de los suyos, con el pretexto de buscar ganar un campeonato. Ya lo dijo Sócrates, el demócrata del fútbol “No hay que jugar para ganar, sino para que no te olviden”.
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