noviembre 20, 2011

El compromiso con el fútbol.


La liguilla a comenzado, después de dos semanas de pausa, a causa de los juegos internacionales que hubo alrededor del mundo. La perdida de ritmo que sufrieron los equipos que compiten por el Apertura 2011 es clara, pero parece que los resultados de la ida, forzaran buenos juegos de vuelta.

Pero, por otro lado, la principal noticia que ha circulado, en los medios de comunicación en México, es la incorporación de Miguel Herrera (Cuatepec Hidalgo, 1968), al Club América. Herrera llega a Coapa, junto con Jesús Ramírez y José Luis Arce, al rescate del club más odiado y a la vez, querido de México. 8 años de experiencia, dos finales jugadas, un estilo de juego ofensivo y ningún titulo ganado, le bastaron a Ricardo Peláez, para sustentar su decisión. ¿Será posible, que Miguel, alcance su primer título como entrenador en América y, en los primeros seis meses?. Miguel Herrera, es el tercer entrenador, de la escuela ó estilo lavolpista que llega a Coapa. El primero fue el mismo Ricardo Lavolpe, sin tener éxito.

En Europa, por ejemplo, hace más de un año, el presidente del Real Madrid Florentino Pérez vio en Jose Mourinho, la capacidad para quitarle al F. C. Barcelona el absoluto protagonismo que poseía en La Liga española y en la Copa de Campeones. Mourinho, ha ganado dos Copas de Campeones de Europa con 2 distintos equipos, y sobre todo, antes de llegar al Madrid, había ganado el triplete con el Internacional de Milán. Su curriculum lo avalaba, aunque después de un año, tan solo ha podido quitarle un título al Barca (La Copa del Rey). Por otro lado, Josep Guardiola, recibió la oportunidad de Joan Laporta de dirigir al F. C. Barcelona, sin tener experiencia en primera división. Finalmente, todos conocemos el resto de la fabulosa historia, entre el Barca y Guardiola. Seguramente, lo de Pep, ocurre una de cada cien veces.

Durante los 15 años de existencia de los torneos cortos, el Club América ha cambiado de entrenador 27 ocasiones y en tan solo 2 ha ganado el título de campeón. Algo que resulta bastante lógico. Primero que nada, porque no ha existido una continuidad en el estilo de juego. Segundo, porque los jugadores a pesar de que son profesionales, no son máquinas que se afinen de un torneo a otro y, alcancen un alto performance (interpretación) de esa idea del entrenador por buena o mala que sea. El juego, el fútbol, cómo la mayoría de las cosas que valen la pena en la vida, requieren tiempo y paciencia, no se consiguen a marchas forzadas ó con la cabeza del entrenador lista en la guillotina.

Aferrarse a un campeonato, es entrar a un callejón sin salida. Fijarse seis meses, como mínimo, para conseguirlo, es como pretender preparar un pastel en 10 minutos ó querer ganar la lotería comprando un solo billete. La solución a los problemas y sequía del Club América, están en el compromiso con el fútbol, en el juego en sí. Y la afición, debe entender que si quiere un campeonato y un juego espectacular, debe olvidarse por un tiempo de los resultados.

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