marzo 09, 2012

El fútbol, como muchos deportes, sí es engaño.


El fútbol, como muchos deportes, sí es engaño.

Durante la semana pasada y aún en esta, todo mundo se ha despachado con la cuchara grande, para opinar sobre las declaraciones de Ignacio Ambriz en las que intento defender a su jugador Erick Torres. Claro esta, los que más hablan siempre son personajes que a todas luces dejan ver su escasa participación en cualquier deporte.

Retomando las declaraciones de Ignacio Ambriz, diría lo siguiente. Tiene toda la razón, el fútbol en gran parte es engaño y picardía dentro de la cancha. Por supuesto que esto le da sabor al juego. El ser pícaro bien podría entrar en las cualidades técnicas y mentales, que propone la FIFA para las posiciones 9 y 11, es decir los atacantes.

Antes de proseguir, dejaré claro lo siguiente: La falta que fingió Erick Torres, se llama trampa, no es engaño. Como lo hizo hace unos años Adolfo Bautista con el Guadalajara, en un juego de pre-libertadores de forma aún más penosa. Aquel año, nadie dijo nada. Claro, pero como ahora nos acompaña San Johan Cruyff y lo que diga él o su Instituto es dogma, pues hay que creer sin entender.

Ahora bien, intentaré aclarar lo que quiso decir el D. T. del Guadalajara, pero no supo matizar. El primer entrenador que hacia hincapié en manejar el engaño fue el Arq. Guillermo Vázquez, -amaga al recibir y al pasar-nos decía en las fuerzas básicas de la UNAM. Más tarde, en la tercera división el histórico Juan José “la Cobra” Muñante, nos reafirmaba este concepto. –coma pescado, para que sea más ágil, no coma carne por que se vuelve lento y torpe como la vaca. Coma pescado y podrá encarar yendo a un lado, para salir al otro, engañe, engañe-. Esto es engaño y tristemente ya no se fomenta.

Otro artista del engaño fue Jorge Campos, quien fingía vencerse a una costado, cuando se encontraba en un mano a mano con un delantero, para de pronto incorporarse y atajar el tiro del punta. Que decir de Cuauhtémoc Blanco, quien imitaba a Ronaldinho en sus pases, al fijar la mirada en lado y pasando al otro.

Por otro lado, las jugadas de engaño siempre se han manejado en todos los deportes. El fútbol americano esta lleno de éstas. En el fútbol, un buen ejemplo puede ser cuando se defiende un tiro diagonal, engañando al rival para que entre al área grande, y al recibir una señal, todo el equipo achica y el equipo contrario queda en fuera de juego.

Finalmente les puedo decir, con toda certeza, que el engaño esta en el voleibol, beisbol, en el juego de cartas (aunque no es deporte), en la maratón, baloncesto y fútbol sala. El buen engaño se debe fomentar. Si usted es entrenador hágalo y aprendamos a distinguir estos dos conceptos (trampa y engaño) que crearon confusión.

No hay comentarios:

Publicar un comentario